Saltar al contenido principal

Nuestra forma de enseñar informática: menos teoría, más práctica

· 4 min de lectura
Nuria Liaño
Fundadora y profe de sistema, redes y programación

Aprender informática no consiste en memorizar comandos, copiar código o ver decenas de horas de vídeos.

Se aprende construyendo.

Esa es la idea sobre la que nació Skilly.

Después de varios años impartiendo clases particulares, preparando alumnado de Formación Profesional y universidad y trabajando en proyectos reales, vimos que la mayoría de estudiantes tenían el mismo problema: existía muchísimo contenido, pero muy poca estructura.

Había tutoriales para todo, pero pocas personas sabían realmente por dónde empezar.

Por eso decidimos crear una plataforma donde todo el contenido siguiera una misma metodología.


Aprender con una ruta clara

Uno de los mayores errores al aprender informática es saltar continuamente entre tecnologías.

Hoy un vídeo de Python.

Mañana un curso de Docker.

La semana siguiente un tutorial de React.

Y, al final, la sensación de no dominar ninguna de ellas.

En Skilly organizamos el aprendizaje mediante roadmaps, rutas de aprendizaje que indican qué estudiar primero, qué conceptos dominar antes de avanzar y cómo se relacionan las distintas tecnologías.

No pretendemos que memorices un listado de herramientas.

Queremos que entiendas el camino que tiene sentido seguir.


Cursos pensados para practicar

Cada curso está organizado de forma progresiva.

Primero se presentan los conceptos fundamentales.

Después aparecen ejemplos sencillos.

Y finalmente llegan los ejercicios y pequeños proyectos donde realmente se consolida el aprendizaje.

Nuestra experiencia nos ha enseñado que leer una explicación una vez no es suficiente.

Es necesario escribir código, equivocarse, corregir errores y volver a intentarlo.

Por eso intentamos que cada tema vaya acompañado de práctica.


Cheatsheets para consultar, no para estudiar

En informática es imposible memorizar toda la sintaxis de todos los lenguajes.

Ni siquiera los profesionales lo hacen.

Por eso creamos cheatsheets o hojas de referencia rápidas.

No sustituyen al aprendizaje.

Sirven para recordar rápidamente:

  • comandos habituales;
  • sintaxis;
  • estructuras comunes;
  • atajos;
  • ejemplos frecuentes.

De esta forma puedes centrarte en resolver problemas sin tener que buscar constantemente la misma información.


Proyectos que se parecen al trabajo real

Resolver ejercicios pequeños es importante.

Pero llega un momento en el que hay que unir todas las piezas.

Por eso los cursos incluyen proyectos donde aplicamos varios conceptos al mismo tiempo.

Nuestro objetivo es acercar el aprendizaje a situaciones similares a las que encontrarás trabajando:

  • desarrollar una API;
  • automatizar una tarea;
  • desplegar una aplicación;
  • configurar un servidor;
  • trabajar con bases de datos;
  • integrar diferentes tecnologías.

Porque aprender una herramienta tiene sentido cuando sabes utilizarla para resolver un problema real.


Ejercicios con un objetivo

No creemos en los ejercicios por rellenar.

Intentamos que cada actividad tenga un propósito concreto.

Algunos sirven para practicar una nueva estructura.

Otros para detectar errores habituales.

Y otros para obligarte a pensar cómo resolver un problema sin seguir un ejemplo paso a paso.

Lo importante no es terminar muchos ejercicios.

Lo importante es entender qué has aprendido con cada uno de ellos.


Cuando el contenido no es suficiente

Cada persona aprende a un ritmo diferente.

Hay alumnos que avanzan muy rápido de forma autónoma.

Otros necesitan resolver dudas, recibir orientación o simplemente alguien que les ayude cuando se bloquean.

Por eso complementamos todo el contenido de la plataforma con clases particulares individuales.

Durante esas sesiones trabajamos sobre las necesidades de cada estudiante:

  • resolver ejercicios;
  • preparar exámenes;
  • desarrollar proyectos;
  • entender conceptos difíciles;
  • organizar el estudio;
  • planificar un roadmap personalizado.

La plataforma y las clases no compiten entre sí.

Se complementan.


Todo nace de nuestra experiencia

El contenido que publicamos no está escrito únicamente a partir de libros o documentación oficial.

Gran parte de los cursos, ejercicios y artículos nacen de situaciones reales que vemos cada semana:

  • dudas frecuentes de nuestros alumnos;
  • errores que aparecen una y otra vez;
  • proyectos desarrollados durante las clases;
  • herramientas que utilizamos en nuestro trabajo diario;
  • tecnologías que empleamos en entornos profesionales.

Eso nos permite crear material que responde a problemas reales, no únicamente a ejemplos académicos.


Una plataforma que seguirá creciendo

Skilly está pensada para evolucionar constantemente.

Poco a poco iremos incorporando:

  • nuevos cursos;
  • más roadmaps;
  • proyectos completos;
  • artículos técnicos;
  • cheatsheets;
  • ejercicios;
  • laboratorios prácticos.

Nuestro objetivo es construir una plataforma donde cualquier persona pueda aprender informática de forma estructurada, práctica y acompañada.


Conclusión

Creemos que aprender informática no consiste en consumir más contenido.

Consiste en seguir un camino claro, practicar de forma constante y entender por qué hacemos las cosas.

Por eso en Skilly apostamos por una metodología basada en:

  • roadmaps para orientar el aprendizaje;
  • cursos estructurados paso a paso;
  • ejercicios para consolidar conocimientos;
  • proyectos que simulan situaciones reales;
  • cheatsheets como apoyo;
  • clases particulares para avanzar cuando lo necesites.

Porque la mejor forma de aprender informática sigue siendo la misma que hace años:

practicando, equivocándote y construyendo proyectos reales.