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Cómo está cambiando la IA el trabajo de los desarrolladores

· 5 min de lectura
María Roselló
Profe de programación, bases de datos y ciencia de datos en Skilly Academy.

En los últimos años hemos visto titulares de todo tipo sobre la inteligencia artificial y la programación.

Algunos anuncian que los desarrolladores dejarán de ser necesarios. Otros afirman que cualquiera podrá crear aplicaciones sin saber programar.

La realidad, como suele ocurrir, está en un punto intermedio.

La inteligencia artificial no ha eliminado la necesidad de saber programar, pero sí ha cambiado la forma en la que trabajamos cada día.

Y probablemente seguirá haciéndolo durante los próximos años.


La IA ya forma parte del día a día

Hace no mucho tiempo escribir código significaba consultar documentación, buscar ejemplos en Internet y resolver errores prácticamente en solitario.

Hoy es habitual tener un asistente de IA abierto mientras trabajamos.

Herramientas como ChatGPT, GitHub Copilot, Claude o Gemini ayudan a los desarrolladores a resolver dudas, generar ejemplos o revisar código de una forma mucho más rápida.

Esto no significa que escriban todo el proyecto por nosotros.

Significa que reducen muchas de las tareas repetitivas.


Un compañero para resolver dudas

Una de las utilidades más interesantes de la IA es actuar como un compañero al que preguntar cualquier cosa.

Por ejemplo:

  • explicar un concepto;
  • recordar la sintaxis de un lenguaje;
  • comparar dos tecnologías;
  • entender una librería nueva;
  • revisar un algoritmo.

En lugar de invertir varios minutos buscando información en diferentes páginas, muchas veces obtenemos una explicación clara en cuestión de segundos.

Eso permite mantener el foco en el problema que estamos resolviendo.


Generación de pruebas automáticas

Escribir tests suele ser una de las tareas menos populares entre los desarrolladores.

Sin embargo, son fundamentales para mantener un proyecto estable.

La IA puede ayudar a generar:

  • pruebas unitarias;
  • casos de prueba;
  • datos de ejemplo;
  • escenarios límite;
  • mocks para servicios externos.

Después será el desarrollador quien revise esas pruebas y decida si realmente cubren los casos importantes.

La IA acelera el proceso.

La responsabilidad sigue siendo nuestra.


Documentación mucho más sencilla

Otra tarea que suele quedarse para el final es documentar el código.

Y muchas veces nunca llega ese momento.

La inteligencia artificial puede generar rápidamente:

  • comentarios;
  • documentación de funciones;
  • ejemplos de uso;
  • explicaciones de APIs;
  • resúmenes técnicos.

Esto facilita que otros miembros del equipo comprendan el proyecto y reduce el tiempo necesario para incorporarse a una aplicación existente.


Una ayuda excelente para encontrar errores

Todos los desarrolladores pasan buena parte del tiempo intentando entender por qué algo no funciona.

La IA puede ser muy útil durante ese proceso.

Podemos mostrar un mensaje de error, explicar qué esperamos que ocurra y describir el comportamiento actual.

Muchas veces obtendremos pistas sobre:

  • posibles causas;
  • errores habituales;
  • configuraciones incorrectas;
  • soluciones alternativas.

Eso sí, conviene revisar siempre las respuestas.

La IA también puede equivocarse.


Más tiempo para resolver problemas importantes

Quizá el mayor cambio no esté en escribir código.

Está en todo lo que hacemos alrededor del código.

Muchas tareas repetitivas pueden automatizarse:

  • generar estructuras iniciales;
  • crear configuraciones;
  • escribir documentación;
  • preparar consultas SQL;
  • convertir datos entre formatos;
  • crear scripts sencillos.

Eso permite dedicar más tiempo al diseño de la aplicación, la arquitectura o la resolución de problemas complejos.

Y ahí sigue siendo imprescindible el criterio del desarrollador.


Aprender nuevas tecnologías es más fácil

Cada año aparecen nuevos frameworks, librerías y herramientas.

Antes era habitual invertir bastante tiempo en comprender cómo empezar.

Hoy podemos utilizar la IA para acelerar ese proceso.

Por ejemplo:

  • pedir una introducción a una tecnología;
  • generar un proyecto de ejemplo;
  • entender la estructura de un repositorio;
  • traducir documentación;
  • resolver los primeros errores de instalación.

La curva de aprendizaje sigue existiendo, pero resulta mucho más llevadera.


La IA no sustituye el pensamiento crítico

Uno de los riesgos más importantes es aceptar cualquier respuesta sin analizarla.

No todo el código generado será correcto.

No todas las recomendaciones serán adecuadas para nuestro proyecto.

Un buen desarrollador sigue necesitando:

  • comprender lo que hace el código;
  • revisar las soluciones;
  • detectar posibles errores;
  • tomar decisiones técnicas.

La IA ayuda a trabajar más rápido.

Pero el criterio continúa siendo humano.


Cómo utilizamos la IA en Skilly

En Skilly utilizamos herramientas de inteligencia artificial como apoyo tanto para preparar material como durante las clases.

Nos ayudan a:

  • generar ejercicios personalizados;
  • crear variantes de problemas;
  • revisar código junto con los alumnos;
  • preparar documentación;
  • explicar conceptos desde diferentes enfoques;
  • proponer pequeños proyectos adaptados al nivel de cada estudiante.

Pero nunca dejamos que sustituyan el proceso de aprendizaje.

Nuestro objetivo sigue siendo que el alumno comprenda cómo resolver problemas por sí mismo.

Porque las herramientas evolucionarán continuamente.

La capacidad de analizar, diseñar soluciones y entender el funcionamiento de un programa seguirá siendo una habilidad imprescindible.


Conclusión

La inteligencia artificial no ha cambiado qué significa ser desarrollador.

Ha cambiado la forma de trabajar.

Hoy podemos automatizar muchas tareas repetitivas, aprender nuevas tecnologías con mayor rapidez y resolver dudas de manera mucho más eficiente.

Eso nos permite dedicar más tiempo a lo realmente importante: entender los problemas, diseñar buenas soluciones y seguir aprendiendo.

La IA no reemplaza a un buen desarrollador.

Hace que un buen desarrollador pueda llegar mucho más lejos.